"Emprender es el acto más sublime de libertad"
Con esta concisión resume Jordi Mercader las muchas y diversas definiciones que hay sobre el hecho de emprender, en el diario digital El Singular, en mayo de 2011. Reproducimos aquí la entrevista completa.
Entrevista original en El Singular por Tià Torras
Jordi Mercader dirige dos consultorías empresariales y una sociedad de inversiones, además de haber ejercido de profesor universitario. Recientemente, ha publicado el libro In-Somni. Inquietuds empresarials que et fan perdre la son, donde explica “de una forma sencilla” de qué va el emprendimiento. En la entrevista, describe el perfil de una persona emprendedora, avisa de que hay que estar dispuesto a fracasar y asegura que ahora es el mejor momento para crear un negocio.
Según el título del libro, ¿emprender es un sueño que provoca insomnio?
Exactamente. Significa pasar muchas noches sin dormir.
¿Cuál es el perfil de una persona emprendedora?
Como es obvio, no todo el mundo puede serlo, de la misma manera que no todo el mundo puede jugar en el primer equipo del Barça y, a veces, ni tan sólo en el primer equipo del Manlleu. Para iniciar un negocio hay que temer poco al riesgo, con una tenacidad increíble, ser poco proclive a seguir las normas establecidas en la sociedad y, sobretodo, saber generar energía positiva. Porque te caes muchas veces, te tienes que levantar rápido y siempre con una sonrisa en la cara.
Por lo tanto, también tiene que estar dispuesto a fracasar.
Sí. Y en nuestra sociedad, no tener éxito está muy estigmatizado. Pero no tendría que ser así, porque perder es inherente al riesgo. Casi todo el mundo fracasa. Desde deportistas de élite hasta altos directivos. No hay más fracaso que no intentar hacer una actividad en la que dominas casi todas las variables. Este factor es muy importante.
¿Cuál?
El emprendedor debe intentar dominar todos los aspectos que le exigirán. Desde las finanzas, pasando por el marketing y hasta el área comercial. Por lo tanto, necesita un proceso de racionalización constante de todo en lo que se equivoca. La pifia como todo el mundo, pero probablemente se recupera antes.
¿Y qué inquietudes tiene?
Los tópicos indican que el emprendedor monta un negocio para salir del paro, para ganar más dinero o por una simple cuestión de vanidad personal. Pero, en realidad, lo hace por una motivación interior que dice: “Si no haces esto, no estarás satisfecho contigo mismo”.
¿Así, el factor económico no es uno de los más relevantes?
No. Aquellos que montan una empresa para conseguir mucho dinero probablemente fracasen. La motivación principal es un deseo interno de sacar adelante una cosa de la que tú controlas la mayoría de los factores. Es el acto más sublime de libertad.
¿Puede concretar?
Todo lo demás nos viene muy marcado. Desde el colegio al que vamos, a la universidad donde estudiamos e, incluso, la pareja con la que vivimos. En cambio, sacar adelante una empresa topa con las reticencias de la mayoría de la gente que te rodea, que es básicamente asalariada y que ve en montar un negocio una excesiva exposición al riesgo.
¿Y cuál es el momento óptimo para hacerlo?
Probablemente, ahora. Estamos en el fondo de la piscina, ya no nos podemos hundir más y, por lo tanto, sólo podemos mirar hacia arriba. Si ahora somos capaces de sacar adelante un negocio y sobrevivir a la actual travesía del desierto, la empresa crecerá con unos cimientos mucho más sólidos que cuando se constituía en época de bonanza económica. De hecho, uno de los grandes hándicaps del emprendedor es que le vayan bien las cosas el primer año, porque después cree que está tocado por una gracia divina para hacer negocios con éxito.
¿Cuál es el objetivo del libro?
Intentar explicar de una forma muy sencilla y cercana de qué va emprender y cómo crear una empresa. Más allá de los temas jurídicos, de marketing o financieros, montar un negocio es como una lucha contra tu entorno y, sobretodo, contra ti mismo, porque normalmente abandonas la posición tranquila o la zona de confort de ser asalariado.
Está basado en experiencias propias.
Son un montón de casos prácticos muy cortos, ligados con el hilo argumental de la creación de una empresa. Intento huir de los ejemplos de éxito habituales, como Microsoft, Apple o Facebook. Todos estos son 'rara avis', no son el modelo a seguir. Pretendo mantener los pies en el suelo y que sean consejos útiles para un tendero, el propietario de un restaurante o un programador informático. La fórmula es el esfuerzo, el sacrificio y el trabajo. No se basa en el éxito inmediato.
El consejero Mena afirmaba el lunes, en una entrevista en este diario, que Catalunya “tiene el espíritu emprendedor en su ADN”. ¿Lo comparte?
Es una idea feliz que hemos querido creer los catalanes, pero no es cierta. No somos más emprendedores. En el libro, rebato esta cuestión con datos estadísticos y las diferencias con otros países son poco significativas.
Algunas encuestas indican que buena parte de estudiantes universitarios quieren ser funcionarios. ¿Qué le parece?
Es cierto y lo hemos conseguido entre todos, pero tampoco me preocupa en exceso. Prefiero que quieran ser funcionarios o trabajadores asalariados antes que ser malos emprendedores. En cualquier caso, sería más alarmante que nadie quisiera emprender, pero no es así.
¿La gente que quiere montar una empresa tiene suficiente ayuda de la Administración?
No, porque no la hay. Pero tampoco la tendría que recibir. En vez de dar subvenciones, tendría que promover la cultura del esfuerzo, del trabajo y que la gente asuma retos por si misma. Sería importante que la escuela trabajase estos valores. Hemos hecho una sociedad demasiado determinista y esto dificulta la iniciativa.
Consulta la entrevista original.
Más información sobre 'in-Somni'.